Valoro y vuelvo a agradecer infinitamente a tod@s ustedes, por haber abierto las puertas de sus casas habiendo así creado el juego.
Pido nuevamente disculpas por haber roto las reglas temporales, los acuerdos hablan justamente del ida y vuelta.
Este juego desencadenó y motorizó gran parte de mis cambios durante este tiempo, así como también los acompañó y los convirtió en experiencias lúdicas disfrutables.
Increíblemente leí más de lo que escribí. Lamento no haber escrito más comentarios, lamento también no haber recibido más. Pero también me quedo super contenta de todo lo que generó en mi sus presentaciones personales y sus pequeñas causas. Somos todos tan distintos, y de una riqueza superior que el reclame de cocacola que habla de la riqueza de la diversidad. Somos ricos de tenernos, de compartirnos, de cuestionar y despertar en l@s otr@s.
Yo no cambiaría nada en mis jugadas, simplemente cambio de juego y comienzo de cero, Amnesia, y ya les contaré cómo me va.
Saludos y fuertes abrazos, un@ por un@; espero saber pronto de tod@s ustedes! Somos tod@s guerrer@s con un arma invencible, guerrer@s con el corazón!
domingo 5 de octubre de 2008
#3/ mi consumo/ excesos/ residuos _ el debe
Estimad@s: hacía ya mucho que no escribía, desistí de los tiempos, jugué desde el banco de suplentes, ansiosa y siguiendo algunas de sus ideas compartidas, conocí a much@s más de ustedes guerrear@s y me sonreí en más de un pensamiento escrito. Somos demasiados en esto: nombres con a, con b…con z… un mundo entero de guerrer@s, por suerte!
Y me debía a ustedes y a mi misma concluir, aunque sea tarde y poco, este emprendido camino, juego, vida en post-it.
Como creo haber comentado en alguna reflexión anterior, el tiempo es algo de lo maravilloso que entiendo de nuestras existencias, el tiempo que cambia, que moviliza, que se licúa y significa mucho más que los segundos en sí mismo contenidos. El tiempo es personal, pasa bien rápido o bien lento, es poco o demasiado, en los distintos momentos.
Estos últimos días por acá adentro de mi misma han surgido diversidades de presiones y placeres que me alejaron un poco del como yo le llamo “sicólogo-convulsivo-word”. Todo quien comparta conmigo el placer de la escrita sabe que uno no siempre puede teclear con placer, que a veces hay que guardarse las ideas para pensarlas antes de poder comunicarlas. Y más allá que la libertad y riqueza de este juego estaba en la espontaneidad, no pude, y pido disculpas por eso, por no haberlo disfrutado y haberles negado disfrutarlo conmigo.
Así que dejé algunas de mis inconclusiones.
#3 RESIDUOS/ EXCESO/ CONSUMO
Primero que nada tiré fuera todo de mi, en sí me limpié de todo, fui blanca por un rato, me despojé de todo para decidir como volver a llenarme, re-hacerme de cero.
Los recuerdos los clasifiqué en inolvidables y prescindibles. Los que estaban asociados con objetos materiales los transformé en intangibles, los más reales y complejos los resumí a su más propia característica.
En ese punto ya tenía demasiado y desordenado: olores, pieles, miradas, cansancio, regozijo, carcajadas, esquinas, servilletas… Pero tenía menos que antes, liviana ya no tenía angustias ni recelos, no tenía más odio ni descreimientos por primera vez en la vida.
Intenté en un mapa mental ordenarlos, entreverados sin línea temporal sino por intensidades, por representatividad en mi sentir y creencia íntima.
Tenía personas, ideas, preguntas, lugares, paisajes, gustos, músicas, brisas, muchas estrellas del sur y sobre todo sensaciones: vértigos, ansiedades, alegrías, cuestionamientos varios.
Estaba contenta con ese montecito de cosas.
Muchas de éstas las embolsé en naranja, desde donde poder reciclarlas, cambiarle la forma y el contenido, leerlas al revés, volver a sentirlas desde nuevos lugares. Pero me encontré con cosas que perdían sentido en mi misma, mi cuerpo quedaba chico, sólo alguien más podría hacerlas aprovechables. Habían perdido valor por estar encerradas en mi misma. Por lo que agenda en mano concordé meriendas, pizzas y mates con much@s amig@s que supieron apreciar mi sinceridad, y much@s hasta entendieron como aporte esas reuniones fugaces.
Economicé en palabras e intenté hacer del presente lo verdaderamente más importante, dejando al futuro solo como un compromiso común.
Consumí cafeína, muzzarella y yerba como nunca esos días, pero valió la pena.
Las relaciones humanas fueron más relaciones y más humanas. Las complicidades se multiplicaban, las cosas volvían a tener forma aprehensible.
Me di cuenta de algo demasiado importante: las cosas no estaban teniendo sentido simplemente por estar sólo dentro mío. Las tiré todas a la mesa, enojada hablé del desinterés, de la falta de sensibilidad, de la falta de compromiso, del descreimiento, de la desmesurada importancia del dólar, y de lo poco que tomábamos en valor el verdadero gusto de un tomate orgánico. Vomité odio, como cuenta Castaneda le pasó en sus experiencias con el peyote. Los enemigos eran gigantes, y cuando la mesa pidió luz, me di cuenta que era yo misma enorme, yo mirándome el ombligo. Y tod@s me tomaron de la mano y me dijeron estamos contigo, sinceramente contigo, tenemos odio también, sentimos las manos atadas también.
Y ¿cómo yo no me había dado cuenta de eso? Y ahí encontré mi exceso básico, el yoísmo, el peor enemigo. Y no hablo del yoísmo de mirarme al ombligo, sino el de no poder ver mi alrededor, el más familiar y cotidiano.
Y me ví consumida en mi misma hechándole la culpa a la coyuntura histórica y política, sin poder apreciar las verdaderas y compartidas angustias, sin poder soltar los demasiados nudos de la garganta.
Yo que siempre hablo y me visto de colores, no los sentía más, estaba transparente más que blanca.
No pude ordenar más categorías ni jerarquías de recuerdos, mi desordenado cuarto pasó a segundísimo plano al ver que ni siquiera podía con mis pensamientos, mucho más la ciudad, el medio ambiente, el mundo.
La escala se concentró, aquel impulso de convencimientos y contagioso tartamudeaba.
Mi recuperación fue lenta, y más que una recuperación fue una transformación profunda, creo que de las más profundas que tuve hasta ahora.
Y ahora debería de concluir con el debido final feliz y preciso, y por el contrario en este caso la historia recién está comenzando.
¿Qué quiero consumir y qué quiero desechar? ¿A dónde va a parar lo que utilizo? ¿Qué doy, cómo lo hago, cómo se recibe? ¿Cómo de todo esto genero un patrón, de mi misma y de espejo?
El viernes estoy yendo al ELEA, mi sexto ELEA, y estamos tramando un Taller Espontáneo con una amiga que se va a llamar Amnesia. Amnesia escrito con lápiz de labio en un cartón. La idea es generar una ronda de conversaciones e intercambios dónde nos vemos y conocemos por primera vez. Dónde todo cuenta, y es lo único que cuenta. El ahora, el presente, la primera vez que nos vemos a los ojos y nos preguntamos, nos contamos, nos compartimos, nos creamos.
Porque ya nada va a ser igual que antes, sino que ahora lo empezamos a construir.
Gracias, de verdad mil gracias, por acompañarme en estos delirios, por no esperar nada de mi, por entender, promover y acompañarnos en estos ejercicios que derivan pensamientos, derivan conversaciones en mesas de cada uno, que realmente enriquecen y hacen valer las cosas.
Hoy consumo más y más relacione humanas, todo lo que tiro lo recojo reformulado e ingiero excesivamente cafeína, muzzarela y yerba.
Y me debía a ustedes y a mi misma concluir, aunque sea tarde y poco, este emprendido camino, juego, vida en post-it.
Como creo haber comentado en alguna reflexión anterior, el tiempo es algo de lo maravilloso que entiendo de nuestras existencias, el tiempo que cambia, que moviliza, que se licúa y significa mucho más que los segundos en sí mismo contenidos. El tiempo es personal, pasa bien rápido o bien lento, es poco o demasiado, en los distintos momentos.
Estos últimos días por acá adentro de mi misma han surgido diversidades de presiones y placeres que me alejaron un poco del como yo le llamo “sicólogo-convulsivo-word”. Todo quien comparta conmigo el placer de la escrita sabe que uno no siempre puede teclear con placer, que a veces hay que guardarse las ideas para pensarlas antes de poder comunicarlas. Y más allá que la libertad y riqueza de este juego estaba en la espontaneidad, no pude, y pido disculpas por eso, por no haberlo disfrutado y haberles negado disfrutarlo conmigo.
Así que dejé algunas de mis inconclusiones.
#3 RESIDUOS/ EXCESO/ CONSUMO
Primero que nada tiré fuera todo de mi, en sí me limpié de todo, fui blanca por un rato, me despojé de todo para decidir como volver a llenarme, re-hacerme de cero.
Los recuerdos los clasifiqué en inolvidables y prescindibles. Los que estaban asociados con objetos materiales los transformé en intangibles, los más reales y complejos los resumí a su más propia característica.
En ese punto ya tenía demasiado y desordenado: olores, pieles, miradas, cansancio, regozijo, carcajadas, esquinas, servilletas… Pero tenía menos que antes, liviana ya no tenía angustias ni recelos, no tenía más odio ni descreimientos por primera vez en la vida.
Intenté en un mapa mental ordenarlos, entreverados sin línea temporal sino por intensidades, por representatividad en mi sentir y creencia íntima.
Tenía personas, ideas, preguntas, lugares, paisajes, gustos, músicas, brisas, muchas estrellas del sur y sobre todo sensaciones: vértigos, ansiedades, alegrías, cuestionamientos varios.
Estaba contenta con ese montecito de cosas.
Muchas de éstas las embolsé en naranja, desde donde poder reciclarlas, cambiarle la forma y el contenido, leerlas al revés, volver a sentirlas desde nuevos lugares. Pero me encontré con cosas que perdían sentido en mi misma, mi cuerpo quedaba chico, sólo alguien más podría hacerlas aprovechables. Habían perdido valor por estar encerradas en mi misma. Por lo que agenda en mano concordé meriendas, pizzas y mates con much@s amig@s que supieron apreciar mi sinceridad, y much@s hasta entendieron como aporte esas reuniones fugaces.
Economicé en palabras e intenté hacer del presente lo verdaderamente más importante, dejando al futuro solo como un compromiso común.
Consumí cafeína, muzzarella y yerba como nunca esos días, pero valió la pena.
Las relaciones humanas fueron más relaciones y más humanas. Las complicidades se multiplicaban, las cosas volvían a tener forma aprehensible.
Me di cuenta de algo demasiado importante: las cosas no estaban teniendo sentido simplemente por estar sólo dentro mío. Las tiré todas a la mesa, enojada hablé del desinterés, de la falta de sensibilidad, de la falta de compromiso, del descreimiento, de la desmesurada importancia del dólar, y de lo poco que tomábamos en valor el verdadero gusto de un tomate orgánico. Vomité odio, como cuenta Castaneda le pasó en sus experiencias con el peyote. Los enemigos eran gigantes, y cuando la mesa pidió luz, me di cuenta que era yo misma enorme, yo mirándome el ombligo. Y tod@s me tomaron de la mano y me dijeron estamos contigo, sinceramente contigo, tenemos odio también, sentimos las manos atadas también.
Y ¿cómo yo no me había dado cuenta de eso? Y ahí encontré mi exceso básico, el yoísmo, el peor enemigo. Y no hablo del yoísmo de mirarme al ombligo, sino el de no poder ver mi alrededor, el más familiar y cotidiano.
Y me ví consumida en mi misma hechándole la culpa a la coyuntura histórica y política, sin poder apreciar las verdaderas y compartidas angustias, sin poder soltar los demasiados nudos de la garganta.
Yo que siempre hablo y me visto de colores, no los sentía más, estaba transparente más que blanca.
No pude ordenar más categorías ni jerarquías de recuerdos, mi desordenado cuarto pasó a segundísimo plano al ver que ni siquiera podía con mis pensamientos, mucho más la ciudad, el medio ambiente, el mundo.
La escala se concentró, aquel impulso de convencimientos y contagioso tartamudeaba.
Mi recuperación fue lenta, y más que una recuperación fue una transformación profunda, creo que de las más profundas que tuve hasta ahora.
Y ahora debería de concluir con el debido final feliz y preciso, y por el contrario en este caso la historia recién está comenzando.
¿Qué quiero consumir y qué quiero desechar? ¿A dónde va a parar lo que utilizo? ¿Qué doy, cómo lo hago, cómo se recibe? ¿Cómo de todo esto genero un patrón, de mi misma y de espejo?
El viernes estoy yendo al ELEA, mi sexto ELEA, y estamos tramando un Taller Espontáneo con una amiga que se va a llamar Amnesia. Amnesia escrito con lápiz de labio en un cartón. La idea es generar una ronda de conversaciones e intercambios dónde nos vemos y conocemos por primera vez. Dónde todo cuenta, y es lo único que cuenta. El ahora, el presente, la primera vez que nos vemos a los ojos y nos preguntamos, nos contamos, nos compartimos, nos creamos.
Porque ya nada va a ser igual que antes, sino que ahora lo empezamos a construir.
Gracias, de verdad mil gracias, por acompañarme en estos delirios, por no esperar nada de mi, por entender, promover y acompañarnos en estos ejercicios que derivan pensamientos, derivan conversaciones en mesas de cada uno, que realmente enriquecen y hacen valer las cosas.
Hoy consumo más y más relacione humanas, todo lo que tiro lo recojo reformulado e ingiero excesivamente cafeína, muzzarela y yerba.
#6/5,4,3,2,1, ya!
Agradezco infinitamente a Sara Puig, vecina y consejala del CCZ1, quien dedicó varias oportunidades a escuchar mis inquietudes e intentó poner toda la información del lugar en cuestión y las relaciones humanas que se tejen sobre él.
El proyecto de pintar el cordón de la vereda se reformuló en una gestión desde el Centro Comunal con la Intendencia y las Empresas de Transporte para intervenir con mejoras infraestructurales en el área. En abril del año que viene, la intervención puntual de la pintada del cordón que caracterize e ilumine este paisaje callejero, será ingresado al programa de Presupuesto Participativo, con posterior instancia de votación por tod@s los vecinos entre todos los proyectos que se presenten. La difusión sensible de la propuesta es tarea con la que personalmente me comprometí.
El proyecto de pintar el cordón de la vereda se reformuló en una gestión desde el Centro Comunal con la Intendencia y las Empresas de Transporte para intervenir con mejoras infraestructurales en el área. En abril del año que viene, la intervención puntual de la pintada del cordón que caracterize e ilumine este paisaje callejero, será ingresado al programa de Presupuesto Participativo, con posterior instancia de votación por tod@s los vecinos entre todos los proyectos que se presenten. La difusión sensible de la propuesta es tarea con la que personalmente me comprometí.
lunes 15 de septiembre de 2008
miércoles 10 de septiembre de 2008
#5/ no estoy sola
Transcribo el mail que mandé a algun@s amig@s pidiendo ayuda para "mi pequeña causa" en pro de convertirla en "nuestra pequeña causa".
Estimad@s:Fue divertido recorrer la lista de mis contactos y encontrar a cada un@ de ustedes! con algunos hablé de la deseada y posible acción conjunta, con otros hasta ahora todavía no. Para los que no saben, estoy haciendo un par de ejercicios propuestos por el grupo ELOS, para participar de un programa de acción con una comunidad de Santos, S.P. este verano (para l@s que estan famirializados con los ELEAs, es un grupo que surge de éstos y se reformuló como Universidad Abierta)...los ejercicios se suceden via mail todas las semanas, y esta vez la tarea es SUMAR GENTE PARA REALIZAR MI PEQUEÑA CAUSA. Mi pequeña causa, fue el ejercicio anterior, donde me pedian contara sobre una acción que pudiese realizar en alguna comunidad de las que formo parte en pro de la mejora de una situación negativa que yo detectara.La situación detectada y algunas ideas de la posible acción la pueden leer de el blog: www.silvanaguerreirossemarmas.blogspot.com, mañana ya voy a colgar fotos del lugar.La idea de "sumar" gente es en sentido amplísimo, como bien explico en el blog NECESITO AYUDA para definir los pasos a seguir! Esto de ir a tocar puertas puede ser burocrático y cansador, pero se trata de definir una estrategia de etapas lo mejor posible para empezar. NECESITO AYUDA para la acción que devenga de las reflexiones!Si se cuelgan los invito a leer y opinar (puede ser por mail o mejor aún comentando en el mismo blog así se va haciendo un registro) en esta ultima tarea #5.Se aceptan todo tipo de comentarios, opiniones, críticas, e incluso un "no me mandes cadenas NI este tipo de mails". Desde ya les agradezco a tod@s, y a tod@s los que se quieran sumar, o que conozcan a alguien más bienvenid@s! P.D. Prometo ejercitarme más en los resúmenes y las síntesis de ideas, se que tanta palabra a veces aburre!Salú2 a tod@s! a l@s que veo siempre, y con l@s que hace mucho no nos vemos.
Estimad@s:Fue divertido recorrer la lista de mis contactos y encontrar a cada un@ de ustedes! con algunos hablé de la deseada y posible acción conjunta, con otros hasta ahora todavía no. Para los que no saben, estoy haciendo un par de ejercicios propuestos por el grupo ELOS, para participar de un programa de acción con una comunidad de Santos, S.P. este verano (para l@s que estan famirializados con los ELEAs, es un grupo que surge de éstos y se reformuló como Universidad Abierta)...los ejercicios se suceden via mail todas las semanas, y esta vez la tarea es SUMAR GENTE PARA REALIZAR MI PEQUEÑA CAUSA. Mi pequeña causa, fue el ejercicio anterior, donde me pedian contara sobre una acción que pudiese realizar en alguna comunidad de las que formo parte en pro de la mejora de una situación negativa que yo detectara.La situación detectada y algunas ideas de la posible acción la pueden leer de el blog: www.silvanaguerreirossemarmas.blogspot.com, mañana ya voy a colgar fotos del lugar.La idea de "sumar" gente es en sentido amplísimo, como bien explico en el blog NECESITO AYUDA para definir los pasos a seguir! Esto de ir a tocar puertas puede ser burocrático y cansador, pero se trata de definir una estrategia de etapas lo mejor posible para empezar. NECESITO AYUDA para la acción que devenga de las reflexiones!Si se cuelgan los invito a leer y opinar (puede ser por mail o mejor aún comentando en el mismo blog así se va haciendo un registro) en esta ultima tarea #5.Se aceptan todo tipo de comentarios, opiniones, críticas, e incluso un "no me mandes cadenas NI este tipo de mails". Desde ya les agradezco a tod@s, y a tod@s los que se quieran sumar, o que conozcan a alguien más bienvenid@s! P.D. Prometo ejercitarme más en los resúmenes y las síntesis de ideas, se que tanta palabra a veces aburre!Salú2 a tod@s! a l@s que veo siempre, y con l@s que hace mucho no nos vemos.
domingo 7 de septiembre de 2008
#4/pequeña causa
no fue difícil escoger una "única" pequeña causa...la verdad es que ando reflexionando sobre este lugar del que les voy a contar hace un tiempito ya...¿se acuerdan de esas "acciones derivadas" de las que les contaba? esto de ponerlo por escrito, "contarlo en voz alta", hizo que aumentara la intensidad de la idea en mi cabeza, y "derivó" en algunas conversaciones con amig@s impulsando así lo que llamamos "colector abierto de acción" (paradojeando los colectivos abiertos, típica definición de un grupo humano que pretende invitar a la suma). la idea era generar un grupo humano y un espacio (virtual y físico) para volcar aquellas inquietudes para con la ciudad que se pudiera responder/revertir/modificar desde nuestra acción. el grupo era inevitable para sumar manos en la masa, pero también para sumar cabezas en el pienso del cómo y con quienes. los lugares a intervenir en la ciudad son muchos, las problemáticas incipientes y complejas, los mensajes sobran...pero el cómo es un asunto complicado. no por parálisis ni por falta de ideas, pero buscar la mejor manera de sensibilizar, involucrar a las personas, comunicar, etc son cosas a pensar bien, en conjunto, imaginativamente, desde diversos enfoques.
una cuestión que ya tiré en este colector "informal" (aún falto de forma), es una percepción de un espacio cotidiano para mi de la ciudad, que no hace tanto me llamó por primera vez la atención, me gritó urgencia. casi todas las mañanas salgo de mi casa rumbo al club, una caminata corta pero refrescante por la rambla de la bahía sur de Montevideo hacia un ejercicio en la piscina que se podría llamar relax más que esfuerzo. ya en la escalera del club miré el horizonte del río (este río de la plata que le decimos mar por ser infinito), esa rectitud que acalma, allá a lo lejos dos barcos, más cerca bancos de granito de borde, autos despertando a la ciudad, palmeras, verde...y bien enfrente mío, una terminal de ómnibus, una calle y mis pies. esa terminal que conozco desde que tengo 2 años, la misma de siempre, ese día me gritaba urgencia. soy enamorada de los paisajes y la naturaleza, pero no reniego de la urbanidad, de los ómnibus, del humo, del aceite; aunque no parece ser mi hábitat predilecto convivo con ello, soy parte. pero esta vez lo vi distinto: un peine de cordón donde atracan ordenadamente los ómnibus, un grupo de choferes y guardas tomando mate, un pavimento lleno de agujeros, agujeros llenos de aceite y de agua jabonosa, papeles y papelitos por mil volando en toda la escena. un señor barría uno de los ómnibus, bajaba la basura cuidadosamente escalón por escalón hasta que la tiraba al asfalto donde volaba con sus pares.
me pregunté entonces cómo era que tan lindo paisaje tuviese tal primer plano. me pregunté si sería que los empleados de transporte les guste pasar sus descansos y únicos momentos de intercambio entre toda esa mugre. me cuestioné sus hábitos de la limpieza de sus coches. me pregunté porqué no se declara desde la gerencia de la empresa la obligatoriedad de poner una pala en el último escalón del bus. diseñé en mi cabeza una pala prototípica para encajar en ese escalón. me pregunté porqué la Intendencia no tapaba esos baches entre los peines, porqué no construía un drenaje para la terminal donde lavan los coches. traté de pensar quién sería dueño de ese espacio legalmente, si la Municipalidad, si las empresas de transporte, ¿quién sería el responsables de esa área difusa entre el asfalto recto y la vereda.
seguí madurando la idea en esos días. cada vez que pasaba me surgía una nueva interrogante. como estaba chispeante de energía, de acción, de ganas, no tardé mucho en plantearme como un desafío, como una oportunidad, el poder intervenir en ese gris sucio. me plantee el cómo. ésto desató aun más preguntas.
en esta idea de las Derivadas lo que se pretende es actuar llamando la atención para una mejora de la situación en cuestión sensibilizando y comprometiendo a los actores en su conjunto. la idea es generar un disparador/desencadenante para sumar acciones futuras en pro de la mejoría consensuada y la participación de tod@s.
generé entonces un mapa de actores (así denominamos en arquitectura a las personas envueltas):
- guardas y choferes
- empresas de transporte
- Intendencia Municipal de Montevideo, directamente en la zona representada por el Centro Comunal Zonal 1 (Ciudad Vieja, Barrio Sur y Palermo)
- vecin@s del barrio y usuarios del sistema público de transporte
y por qué no, el Club AEBU, ubicado al frente de la terminal, al que pertenezco desde chiquita y donde hay un grupo humano excelente y variado y muy comprometido con la sociedad.
en un principio mi lista de actores quedó cerrada a estos 4 grandes grupos. quienes estaba contestado pero aún faltaba el cómo, el primer paso del cómo.
descarté por completo la queja al CCZ1, en dónde el espacio está abierto a recibir quejas/sugerencias/inquietudes con respecto al barrio por cualquier vecin@; me pareció entre vago, poco comprometido e inútil: vago en el sentido que entendía que el lugar era de propiedad/responsabilidad legal indefinido, poco comprometido porque me siento capáz de generar ideas por sobre detectar los problemas, e inútil por todo lo que implica la burocracia de la gestión municipal.
descarté también la idea de ir a exigirle a las empresas de transporte que impusieran a sus empleados la correcta disposición final del barrido de los coches. utópico e incluso ineficiente.
pensé que tal vez sería con los propios trasportitas con los que tendría que hablar, preguntar que les haría falta para tener un lugar limpio y arreglado donde descansar y tomar mate.
pensé convocar un escuadrón de limpieza entre compañer@s del club y amig@s para hacer una acción de impacto que hiciese reflexionar sobre la posibilidad de tener un lugar limpio.
nada me convenció como primer paso, pensaba en el tiempo, el mantenimiento, los hábitos y toda la infraestructura necesaria para "arrancar el problema de raíz": drenajes, palas especiales, tachos diseñados, etc y las pocas herramientas personales para tal solución.
estaba claro: había que coordinar a tod@s, gestión, así se llama en términos arquitectónicos este necesrio tendido de relaciones que hay que crear para hacer rodar una idea. la gestión habla de conexiones humanas, compromisos, partes, momentos, ámbitos, etapas. tod@s debían comprometerse en parte para que el todo funcionase.
esta idea de las Derivadas propone accionar el puntapié inicial para desencadenar el todo. entonces se me ocurrió que una simple pintada del borde del cordón del peine, un poco de color zigzageante entre tanto gris podría llamar la atención del uso y mantenimiento de este espacio, un poco de caracterización y luz podría convertir el espacio en lugar (en términos de Marc Augé, un lugar es un espacio con el que las personas tienen una relación afectiva).
¿una simple mano de pintura podría hacer poner atención sobre tod@s los involucrados? ¿podría sugerir mejoras? ¿podría implicarl@s?
el arte es cada vez más usado para gritar por los que no tienen voz, es el arte político, recalifica las cosas, las pone en valor; cada vez comunica y sensibiliza más; por suerte l@s artistas nos están acostumbrando fuera de los museos.
le comenté a una amiga que hace intervenciones artísticas urbanas, me dijo que era muy fácil conseguir la pintura, el permiso, incluso la difusión. bien cerca de esta terminal está un bar que se llama "la ronda", del cual su dueño es también dueño de una radio que difunde acciones de ese tipo, digamos que "artísticas-comprometidas con el medio".
le comenté mi inquietud a otra amiga que conoce la zona, y me recordó de la escuela, a una cuadra de la terminal: "ahí podes hablar con alguna maestra y colgar a un grupo de niñ@s a pintar el cordón", de esa manera no solo se pintaría el cordón de una manera divertida, sino que se involucraría al espacio más y más gente, cada vez más lugar; y se podría sensibilizar a l@s niñ@s, y por extensión a sus familias, sobre la problemática ambiental del ambiente urbano, sobre la responsabilidad individual.
¿Y esta acción tan puntual derivaría en colocar papeleras en todos los buses? ¿derivaría en que los usuarios del transporte público las usaran? ¿derivaría en que la barrida de los coches tuviese un medio y un destino final más adecuado? ¿derivaría en repavimentar esa área? ¿en crear un drenaje para la limpieza de los coches? ¿en tapar las goteras de aceite? ¿sería todo esto suficiente? ¿sería realmente importante?
el lugar este: el peine de la terminal (después de tantas conversaciones que tuvo conmigo, evidentemente se había convertido en lugar para mi, con el que ya tengo un lazo y una conversación cotidiana), exactamente este lugar de nadie, me sigue gritando. será cuestión de tiempo llenarlo de colores. que derive o desencadenen acciones de mejora a su alrededor es una incógnita. y si no simplemente tendremos un lindo y llamativo cordón entre tanto gris.
hablando de este tema Carla me dijo: "que se sumen las personas en una idea/acción que está en marcha es muy fácil, uno arranca y va haciendo, y entonces de a poco la gente se va sumando, apoyando, opinando, comprometiendose; uno va contagiando."
Y yo creo en la gente, en los lugares y en los colores contagiosos.
una cuestión que ya tiré en este colector "informal" (aún falto de forma), es una percepción de un espacio cotidiano para mi de la ciudad, que no hace tanto me llamó por primera vez la atención, me gritó urgencia. casi todas las mañanas salgo de mi casa rumbo al club, una caminata corta pero refrescante por la rambla de la bahía sur de Montevideo hacia un ejercicio en la piscina que se podría llamar relax más que esfuerzo. ya en la escalera del club miré el horizonte del río (este río de la plata que le decimos mar por ser infinito), esa rectitud que acalma, allá a lo lejos dos barcos, más cerca bancos de granito de borde, autos despertando a la ciudad, palmeras, verde...y bien enfrente mío, una terminal de ómnibus, una calle y mis pies. esa terminal que conozco desde que tengo 2 años, la misma de siempre, ese día me gritaba urgencia. soy enamorada de los paisajes y la naturaleza, pero no reniego de la urbanidad, de los ómnibus, del humo, del aceite; aunque no parece ser mi hábitat predilecto convivo con ello, soy parte. pero esta vez lo vi distinto: un peine de cordón donde atracan ordenadamente los ómnibus, un grupo de choferes y guardas tomando mate, un pavimento lleno de agujeros, agujeros llenos de aceite y de agua jabonosa, papeles y papelitos por mil volando en toda la escena. un señor barría uno de los ómnibus, bajaba la basura cuidadosamente escalón por escalón hasta que la tiraba al asfalto donde volaba con sus pares.
me pregunté entonces cómo era que tan lindo paisaje tuviese tal primer plano. me pregunté si sería que los empleados de transporte les guste pasar sus descansos y únicos momentos de intercambio entre toda esa mugre. me cuestioné sus hábitos de la limpieza de sus coches. me pregunté porqué no se declara desde la gerencia de la empresa la obligatoriedad de poner una pala en el último escalón del bus. diseñé en mi cabeza una pala prototípica para encajar en ese escalón. me pregunté porqué la Intendencia no tapaba esos baches entre los peines, porqué no construía un drenaje para la terminal donde lavan los coches. traté de pensar quién sería dueño de ese espacio legalmente, si la Municipalidad, si las empresas de transporte, ¿quién sería el responsables de esa área difusa entre el asfalto recto y la vereda.
seguí madurando la idea en esos días. cada vez que pasaba me surgía una nueva interrogante. como estaba chispeante de energía, de acción, de ganas, no tardé mucho en plantearme como un desafío, como una oportunidad, el poder intervenir en ese gris sucio. me plantee el cómo. ésto desató aun más preguntas.
en esta idea de las Derivadas lo que se pretende es actuar llamando la atención para una mejora de la situación en cuestión sensibilizando y comprometiendo a los actores en su conjunto. la idea es generar un disparador/desencadenante para sumar acciones futuras en pro de la mejoría consensuada y la participación de tod@s.
generé entonces un mapa de actores (así denominamos en arquitectura a las personas envueltas):
- guardas y choferes
- empresas de transporte
- Intendencia Municipal de Montevideo, directamente en la zona representada por el Centro Comunal Zonal 1 (Ciudad Vieja, Barrio Sur y Palermo)
- vecin@s del barrio y usuarios del sistema público de transporte
y por qué no, el Club AEBU, ubicado al frente de la terminal, al que pertenezco desde chiquita y donde hay un grupo humano excelente y variado y muy comprometido con la sociedad.
en un principio mi lista de actores quedó cerrada a estos 4 grandes grupos. quienes estaba contestado pero aún faltaba el cómo, el primer paso del cómo.
descarté por completo la queja al CCZ1, en dónde el espacio está abierto a recibir quejas/sugerencias/inquietudes con respecto al barrio por cualquier vecin@; me pareció entre vago, poco comprometido e inútil: vago en el sentido que entendía que el lugar era de propiedad/responsabilidad legal indefinido, poco comprometido porque me siento capáz de generar ideas por sobre detectar los problemas, e inútil por todo lo que implica la burocracia de la gestión municipal.
descarté también la idea de ir a exigirle a las empresas de transporte que impusieran a sus empleados la correcta disposición final del barrido de los coches. utópico e incluso ineficiente.
pensé que tal vez sería con los propios trasportitas con los que tendría que hablar, preguntar que les haría falta para tener un lugar limpio y arreglado donde descansar y tomar mate.
pensé convocar un escuadrón de limpieza entre compañer@s del club y amig@s para hacer una acción de impacto que hiciese reflexionar sobre la posibilidad de tener un lugar limpio.
nada me convenció como primer paso, pensaba en el tiempo, el mantenimiento, los hábitos y toda la infraestructura necesaria para "arrancar el problema de raíz": drenajes, palas especiales, tachos diseñados, etc y las pocas herramientas personales para tal solución.
estaba claro: había que coordinar a tod@s, gestión, así se llama en términos arquitectónicos este necesrio tendido de relaciones que hay que crear para hacer rodar una idea. la gestión habla de conexiones humanas, compromisos, partes, momentos, ámbitos, etapas. tod@s debían comprometerse en parte para que el todo funcionase.
esta idea de las Derivadas propone accionar el puntapié inicial para desencadenar el todo. entonces se me ocurrió que una simple pintada del borde del cordón del peine, un poco de color zigzageante entre tanto gris podría llamar la atención del uso y mantenimiento de este espacio, un poco de caracterización y luz podría convertir el espacio en lugar (en términos de Marc Augé, un lugar es un espacio con el que las personas tienen una relación afectiva).
¿una simple mano de pintura podría hacer poner atención sobre tod@s los involucrados? ¿podría sugerir mejoras? ¿podría implicarl@s?
el arte es cada vez más usado para gritar por los que no tienen voz, es el arte político, recalifica las cosas, las pone en valor; cada vez comunica y sensibiliza más; por suerte l@s artistas nos están acostumbrando fuera de los museos.
le comenté a una amiga que hace intervenciones artísticas urbanas, me dijo que era muy fácil conseguir la pintura, el permiso, incluso la difusión. bien cerca de esta terminal está un bar que se llama "la ronda", del cual su dueño es también dueño de una radio que difunde acciones de ese tipo, digamos que "artísticas-comprometidas con el medio".
le comenté mi inquietud a otra amiga que conoce la zona, y me recordó de la escuela, a una cuadra de la terminal: "ahí podes hablar con alguna maestra y colgar a un grupo de niñ@s a pintar el cordón", de esa manera no solo se pintaría el cordón de una manera divertida, sino que se involucraría al espacio más y más gente, cada vez más lugar; y se podría sensibilizar a l@s niñ@s, y por extensión a sus familias, sobre la problemática ambiental del ambiente urbano, sobre la responsabilidad individual.
¿Y esta acción tan puntual derivaría en colocar papeleras en todos los buses? ¿derivaría en que los usuarios del transporte público las usaran? ¿derivaría en que la barrida de los coches tuviese un medio y un destino final más adecuado? ¿derivaría en repavimentar esa área? ¿en crear un drenaje para la limpieza de los coches? ¿en tapar las goteras de aceite? ¿sería todo esto suficiente? ¿sería realmente importante?
el lugar este: el peine de la terminal (después de tantas conversaciones que tuvo conmigo, evidentemente se había convertido en lugar para mi, con el que ya tengo un lazo y una conversación cotidiana), exactamente este lugar de nadie, me sigue gritando. será cuestión de tiempo llenarlo de colores. que derive o desencadenen acciones de mejora a su alrededor es una incógnita. y si no simplemente tendremos un lindo y llamativo cordón entre tanto gris.
hablando de este tema Carla me dijo: "que se sumen las personas en una idea/acción que está en marcha es muy fácil, uno arranca y va haciendo, y entonces de a poco la gente se va sumando, apoyando, opinando, comprometiendose; uno va contagiando."
Y yo creo en la gente, en los lugares y en los colores contagiosos.
#3/ mi consumo/ excesos/ residuos
publicación fuera de los tiempos establecidos, falta en el juego...pero en la semana si desarrollé la premisa #3, por lo que espero ya tener un tiempito y escribir los resultados y hallazgos! mil disculpas!, días fatales y sin conexión a internet... under konstruction... ya me pondré al día!
Salú2 a tod@s! leo de tod@s un poquito y me enrgizo cada vez más, espero también les esté energizando un poco de mi.
Salú2 a tod@s! leo de tod@s un poquito y me enrgizo cada vez más, espero también les esté energizando un poco de mi.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



